Pienso con criterio, leo el clima, integro experiencia real. Me muevo cuando corresponde, no cuando me aburro. Sostengo mi honor y mis límites incluso cuando el entorno no los tiene. No improviso identidad: la ejerzo. No, me vendo: me ofrezco con dignidad. No, me pierdo en lo nuevo: lo ordeno. No, me infló: me afilo.
No soy un nómada sin casa. Llevo mi territorio interno a cada proyecto. No necesito estructuras para ser yo mismo. No soy un creativo errante: soy un ordenador de tensiones, un lector de sistemas, un adulto que sabe entrar, trabajar, cerrar y retirarse sin ruido.
No acumulo experiencias: las convierto en método. No giro más: tengo eje. No, me disperso: estoy entero.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario