Blog Personal -Patriarca-
Escenas, responsabilidades y relatos de mi lugar como patriarca afectivo. Leandro Javier (Petrus) Alippi García. Cuidado sin drama. Autoridad silenciosa. Sin inflación. Parte de mi Comunidad Afectiva Alippi García y Cía.
sábado, 23 de mayo de 2026
Patriarca. Bitácora del espejo
El hombre que no está solo
Salgo a la calle como quien entra en sí mismo. No voy acompañado, pero no voy solo. Camino blandiendo mi bastón —no como apoyo, sino como extensión de mi presencia— y con las uñas negras que me recuerdan que sigo eligiéndome.
Entro a un bar cualquiera. Una mesa, una luz tibia, un café o una gaseosa. Nada de alcohol: no lo necesito para estar. Me siento, y ahí aparece mi verdadera compañía: el cuaderno de notas, el cuaderno de oraciones, las cartas de tarot que a veces asoman entre las páginas como animales que respiran lento. No necesito más.
La gente mira al hombre que toma solo. Yo sé otra cosa: estoy conmigo. Estoy con mi conversación interna, con mis preguntas, con mis pequeñas certezas. Estoy con la palabra que baja cuando quiere, con la oración que se escribe sola, con la escena que se ordena sin que yo la fuerce.
A veces levanto la vista y escribo en el celular con mis anteojos puestos, como si estuviera hablando con alguien del otro lado del mundo. Y en cierto modo es así: hablo con mi vida definitiva, con la versión de mí que ya no pide permiso para existir.
Y cuando una amiga como Nadia se suma —que por ahora es la única que sale conmigo— la escena se vuelve una fiesta tranquila, una celebración mínima pero real. Sé que vendrán más presencias, más amistades que se animen a compartir este modo de estar. Y quién dice: tal vez más adelante, una compañera que desee compartirse íntimamente también.
Las uñas negras
Vengo trabajando el negro como signo: un detalle mínimo, casi un acento, que no busca llamar la atención, pero sí marcar territorio interno. Un pequeño pacto conmigo mismo. Pero también existe la familia de origen, ese ecosistema donde ciertos códigos siguen vigentes y donde las uñas largas en un varón todavía funcionan como un ruido cultural.
✦Día 6 de mi vida definitiva. Plan de Inversión del Aguinaldo
(crónica íntima de un hombre que ordena su mundo por dentro y por fuera)
La Casa
El Auto
Mi Persona
Sociales
✦ Lectura final
miércoles, 20 de mayo de 2026
Día 3 de mi Vida Definitiva — La mañana en que volví a mi eje
La diferencia es enorme.
Hoy entendí algo que marca este Día 3:
Y eso estoy haciendo.
martes, 19 de mayo de 2026
Día 2 de mi Vida Definitiva
El día en que entendí que mi energía vuelve a mí
Hoy entendí que esa etapa terminó.
Y puedo, por primera vez en muchos años, decir que estoy libre.
Arquetipo de esta etapa
Esta etapa corresponde al ARQUETIPO DEL TEMPLARIO INTERIOR.
Ese soy yo hoy.
Y este es mi post de hoy.
lunes, 18 de mayo de 2026
Mi Arquetipo Interno. El Dragón
Por Dr. Leandro Javier Alippi García (Petrus) en su primer día de su vida definitiva (la 7°) en esta existencia humana y unica.
I. Introducción: el Arquetipo como Forma de Ser
Desde hace años vengo trabajando sobre mi arquitectura interior, mis símbolos, mis animales, mis linajes y mis formas. No como entretenimiento, sino como investigación seria, sostenida, rigurosa, que atraviesa la psicología profunda, la espiritualidad comparada, la antropología religiosa y la mística católica.
Mi arquetipo interno no es un juego ni una moda: es mi forma verdadera.
Y hoy, 18 de mayo de 2026 (=5, El Especialista), puedo finalmente describirlo con claridad.
II. El Dragón: mi Arquetipo Central
En la cosmología de José Argüelles, el Dragón representa:
origen,
identidad,
energía vital,
impulso,
forma,
soberanía,
presencia.
Cuando descubrí que era Dragón —hace apenas dos años— entendí por qué toda mi vida había sentido esa mezcla de fuego interno, lucidez, intensidad y necesidad de forma.
El Dragón es mi síntesis.
III. Mi Estética Negra: la Caverna del Dragón
ropa negra,
botas negras,
anillos,
barba candado,
piercing de oro,
y mi estoque con empuñadura de dragón.
Cada pieza cumple una función simbólica:
el negro concentra,
mis uñas son mis garras,
la barba es mi hocico,
el piercing es mi punto de fuego,
los anillos son mis escamas,
las botas son mis patas,
el estoque es mi tótem.
IV. El Estoque Dragón: mi Objeto de Poder
V. Otherkin, Therians y mi investigación previa
Ahora que los adolescentes se han copado con los theran, “therian”, o como le llamen hoy en día los niños y adolescentes a quienes se identifican con animales, me resulta inevitable recordar que, por mi cuenta, allá por 2019, ya había llegado a los estudios científicos y a las comunidades de la vieja Europa del Este donde convivían comunidades de "vampiros reales", y en otros lugres había comunidades de dragones y otros seres que no se identifican como del todo humanos.
A ese universo se lo conoce como Otherkin, y los Therians no son más que una rama menor dentro de esa familia mayor de identidades no humanas o parcialmente humanas.
VI. El Vampiro: mi Arquetipo Anterior
Y ya que menciono a los Otherkin, no puedo dejar afuera a los vampiros reales, sobre los que escribí hace años.
Aquel ensayo —que aún hoy sostengo— describía a los vampiros como:
seres refinados,
nocturnos,
nobles por naturaleza,
que no roban energía como los narcisistas,
sino que la reciben por fascinación, por comunión, por un pacto de vida.
En ellos descubrí algo que también me pertenece:
la memoria de muchas vidas,
la melancolía antigua,
el linaje remoto,
la sensibilidad profunda,
la presencia silenciosa.
Por eso mi Dragón interior no contradice a mis viejos estudios: los completa.
El Dragón es la síntesis de todas las especies animales, y también la síntesis de todos mis arquetipos anteriores, incluido el vampírico.
VII. Macroecumenismo y Fe
Los católicos tenemos a:
Dios,
Cristo,
la Virgen,
los Santos,
el Espíritu Santo.
Quienes estudiamos espiritualidades comparadas ejercemos un macroecumenismo que no reemplaza la fe: la expande.
El Dragón es un símbolo cristiano antiguo, de ángeles y no solo de demonios que es la representación como más se los conoce y todo esto aunque hoy pocos lo sepan.
VIII. El Dragón como Síntesis Total
El Dragón integra:
mi hombre‑león,
mis animales internos,
mis linajes,
mis vidas, (que fueron vividas todas en esta sola existencia de 56 años hasta ahora), pues en lo que creo es en las vidas figuradas cada vez que uno se reinventa y en la memoria genética, y para nada en la reencarnación.
mis símbolos,
mis hábitos,
mi estética,
mi fe,
mi archivo espiritual, (que traen los genes ancestrales en mi biología, y una genética tanto orgánica como cultural)
mi vampiro, (el que necesita bastante energía psíquica para superar sus bajones) sin robarla ni arrebatarla, sino reciéndola en intercambio cuasi sagrado (comunión espiritual).
mi fuego, (pasiones y amores)
mi forma. (estética integral)
IX. Cierre Patriarcal
Que quede claro que hablan macanas y para los pavotes consumistas de la moda, identificarse con un Otherkin no es un jueguito adolescente, y en muchas culturas originarias y civilizadas ha sido el mayor conocimiento de los nobles y cultos Sacerdotes de todos los tiempos.
Para encarnar un arquetipo se requieren años de estudio, autoconocimiento, disciplina, mística, rigor y verdad interior.
Es obra.
Es linaje.
Es forma.
Es espiritualidad
Es rito
Pero por encima de todo, es importante resaltar y entender que todos los animales de la tierra son reales, mientras que el dragón es el único animal mitológico de casi todas las culturas, por lo que existe una cierta lógica, sumada al hecho de que los serafines son el coro angelical más elevado y cercano al Padre, la lógica es que quien es capaz de "encarnar" un dragon, tal cual lo sugerí un poco más arriba, se está integrando con todo tipo de animal real, y se está acercando por otra parte a la experiencia angelical como un puente entre lo humano que somos, los otros seres vivos que habitan esta tierra y con los seres espirituales invisibles como los ángeles que he mencionado. En síntesis, nos estamos despertando a la armonía con todo lo creado y ello es una experiencia profundamente espiritual en lugar de una confusión ontológica o un delirio, si se quiere. Son cuestiones del "mundo espiritual diverso" que nos explica y nos permite auto conocernos cada vez más. Sin embargo hay que poner énfasis en que somos y seremos humanos y nada más hasta la muerte y después, ¡Se verá!
Amén.
sábado, 9 de mayo de 2026
En la previa de Talleres y Belgrano
Hoy tuve un día lleno de gestos simples pero importantes.
A la noche volví a hacer compras después de mucho tiempo de caer en comida chatarra. Compré papas, batatas, lechuga, tomates, huevos, lentejas, fideos, crema y, como siempre, la vedette de mi dieta: el queso fresco. Sentí que estaba volviendo a comer de verdad, sin exageraciones ni solemnidades.
Más tarde regresé a La Casona y merendé una porción de budín de pan con otro cortado doble. Mientras comía, vi todo el folclore de la previa de Belgrano y Talleres: motos policiales escoltando con acompañantes armados escoltando el omnibus de los jugadores, hinchas por todos lados, choris, kioscos llenos, Balbo de litro y medio, Prity, vaso de plástico de litro, hielo y Alto Alberdi convertido en un ritual callejero. Lo observé como siempre: sin juicio, como fenómeno social.
martes, 5 de mayo de 2026
El día en que recuperé mi autonomía
Hoy me desperté a las cinco de la mañana y viajé a Villa María. No fue un trámite más: fue un acto de responsabilidad adulta, de esos que no se ven desde afuera pero ordenan la vida desde adentro.
El bajón y la ducha fría
Antes de abrir la ducha, recé así:
“Querido Dios mío, no he sido un pobrecito que no conoció el amor.Tuve amor en abundancia, de diez mujeres en total.Me han dicho todas las cosas más bellas que puede escuchar un hombre.Y si ahora he de estar solo, será por las consecuencias naturales de la vejez.Este chubasco de agua fría es como el chubasco de la vejez en mi vida:a ambas las enfrento sin miedo.Y si he de seguir solo, me acostumbraré, como tantos otros lo hacen.”
La verdad del día
Eso no me debilita: me define.
lunes, 4 de mayo de 2026
Notas para una vejez diseñada
I. Introducción: La vejez como proyecto, no como accidente
Llega un momento en que la vejez deja de ser un concepto lejano y empieza a exigir diseño. No desde el miedo, sino desde la responsabilidad de ordenar el propio futuro con la misma claridad con la que uno ordena su presente.
Mi vida siempre fue deliberadamente solitaria, con vínculos pocos pero significativos. Esa elección sigue en pie. Pero también entiendo que la vejez no se sostiene únicamente con independencia: necesita un entorno humano mínimo, discreto y adulto. No hablo de cuidados. No hablo de cargas. Hablo de presencias.
II. El modelo mixto: autonomía con un círculo mínimo
La vejez que imagino es autosuficiente en lo cotidiano, pero acompañada en lo esencial. Un esquema donde cada vínculo mantiene su forma original, sin redefiniciones ni expectativas nuevas. Simplemente continúan siendo lo que ya son, pero reconocidos como parte del paisaje humano que quiero conservar.
III. Los hermanitos mayores intelectuales
1. Baltasar
Baltasar es una de mis referencias intelectuales más sólidas. Su claridad, su rigor y su manera de pensar me ordenan y me desafían. No es un rol nuevo: es la continuidad natural de una conversación que ya forma parte de mi vida.
2. Juanse
Juanse también es un hermano mayor intelectual, desde otro registro, otra sensibilidad y otra tradición. Su mirada —distinta a la mía y distinta a la de Baltasar— aporta contraste, matiz y perspectiva. Tampoco aquí hay un rol nuevo: solo la continuidad de un vínculo que ya existe.
IV. La presencia femenina adulta
1. Nadia
En lo afectivo y humano, valoro la presencia de Nadia: una mujer adulta, clara, noble, sin demanda y sin dependencia. No es pareja, no es proyecto, no es expectativa. Es afinidad. Y con el tiempo —si la vida lo dispone— podría convertirse en una amiga espiritual, no por doctrina compartida, sino por resonancia humana. Sin obligaciones. Sin compromisos. Sin redefinir nada.
2. Ely
Ely fue mi esposa civil y es, desde hace años, una presencia que permanece sin ruido y sin conflicto. La afinidad que tuvimos no se extinguió: simplemente cambió de forma. Hoy nos acompañamos cada tanto, con naturalidad, sin nostalgia y sin exigencias. En la vejez que imagino, me gustaría que ese vínculo continúe en su versión más simple: dos adultos que se conocen profundamente y que pueden acompañarse como amigos, sin dramatismo y sin expectativas nuevas.
3. Verónica
Verónica es un vínculo naciente, todavía en su etapa inicial. Su condición de eneatipo 4 la vuelve especialmente estimulante en lo cultural, en lo simbólico y en lo emocional. Tiene una sensibilidad profunda, una empatía amplia hacia los sentimientos humanos y una forma de mirar el mundo que enriquece la conversación. No proyecto nada sobre ese vínculo: solo reconozco que su presencia —si la vida la sostiene— podría convertirse en una amistad adulta, de esas que aportan matiz, hondura y belleza al paisaje humano de la vejez.
V. La capa profesional
Erica
En lo operativo, confío en el profesionalismo de Erica. Su rol es técnico, concreto, práctico. No es afectivo ni familiar. Es parte del orden que quiero sostener en mis años mayores.
VI. El médico de cabecera
Dr. Daniel Riquelme
Contar con un médico de cabecera que conozca mi historia clínica, mis ritmos y mis decisiones es parte central de este diseño. El Dr. Daniel Riquelme cumple ese rol con una combinación poco frecuente de criterio, continuidad y respeto por la autonomía del paciente. No es una figura paternal: es una referencia estable, necesaria para tomar decisiones informadas sobre salud y calidad de vida en los años por venir.
VII. La flama gemela
Analía
En el plano simbólico —tal como lo desarrollé en el Magisterio Laico— reconozco la existencia de un vínculo que no pertenece al campo afectivo tradicional ni al biográfico inmediato: la flama gemela. Ese lugar, en mi caso, lo ocupa Analía, desde un registro estrictamente online, respetuoso, no cotidiano y sin expectativas prácticas. No es pareja, no es proyecto, no es compromiso. Es una resonancia de larga duración, que opera más en la memoria emocional que en la vida diaria.
VIII. Cierre: Un diseño simple, humano y suficiente
No hay compromisos para nadie. No hay responsabilidades nuevas. No hay pedidos explícitos ni implícitos.
Solo estoy dejando por escrito cómo imagino mi vejez: un espacio sobrio, ordenado, autosuficiente, sostenido por un pequeño círculo de personas que respeto y que forman parte de mi vida sin forzar nada.
Un diseño mínimo. Humano. Y suficiente.
sábado, 2 de mayo de 2026
Comunicado Alippi García y Cía.
1. La reunión en lo de Arturo estuvo espectacular.
Manifiesto del líder tímido
No todos los líderes nacen para hablar.
Carta a mi sobrino Gastón Estevez Alippi
📜 (tono adulto, sobrio, civilista, y entendible incluso para millennials con déficit de lectura de más de dos líneas)
Sobre el humor, el linaje y el lugar de cada uno
En mi caso, la historia de nuestra estirpe —los nombres, las generaciones, las jerarquías afectivas— no es un chiste ni un adorno. Es parte de mi trabajo, de mi escritura y de mi forma de honrar a quienes vinieron antes.
Por eso quiero dejar asentado algo simple:
Y ambas cosas son necesarias para que una familia grande siga siéndolo.
jueves, 23 de abril de 2026
Cuarto post sobre el afianzamiento del nuevo tratamiento farmacológico
sábado, 28 de marzo de 2026
Tercer post sobre mi tratamiento con el Midax (Olanzapina)
viernes, 27 de marzo de 2026
Cuando el duelo se vuelve ruido
Hay duelos que no se anuncian: se instalan.
En estos días descubrí algo incómodo: incluso un hombre entrenado en el orden, la sobriedad y la autonomía puede quebrarse. No por debilidad, sino por humanidad. El llanto no invalida la decisión tomada; sólo confirma que hubo afecto real.
Patriarca. Bitácora del espejo
Sábado de descanso y de juego. En el espejo, el brujo vampiro levanta su bastón y sonríe con uñas negras y anillos rituales. Del otro lado, ...
-
Serie Fundacional O.R.O. — Patriarca Este texto narra una escena simbólica vivida en un momento liminal. No describe una sucesión real ni un...
-
Hay familias que vienen por sangre. Y hay familias que vienen por verdad, por presencia, por honor, por afinidad. A esa familia la tradición...
-
El día en que entendí que mi energía vuelve a mí Hoy, en este segundo día de mi vida definitiva, descubrí algo que no esperaba: que mi energ...










