lunes, 18 de mayo de 2026

Mi Arquetipo Interno. El Dragón


Por Dr. Leandro Javier Alippi García (Petrus) en su primer día de su vida definitiva (la 7°) en esta existencia humana y unica.

I. Introducción: el Arquetipo como Forma de Ser

Desde hace años vengo trabajando sobre mi arquitectura interior, mis símbolos, mis animales, mis linajes y mis formas. No como entretenimiento, sino como investigación seria, sostenida, rigurosa, que atraviesa la psicología profunda, la espiritualidad comparada, la antropología religiosa y la mística católica.

Mi arquetipo interno no es un juego ni una moda: es mi forma verdadera.

Y hoy, 18 de mayo de 2026 (=5, El Especialista), puedo finalmente describirlo con claridad.

II. El Dragón: mi Arquetipo Central

El Dragón no es un animal.
Es un principio.

En la cosmología de José Argüelles, el Dragón representa:

  • origen,

  • identidad,

  • energía vital,

  • impulso,

  • forma,

  • soberanía,

  • presencia.

Cuando descubrí que era Dragón —hace apenas dos años— entendí por qué toda mi vida había sentido esa mezcla de fuego interno, lucidez, intensidad y necesidad de forma.

El Dragón es mi síntesis.

III. Mi Estética Negra: la Caverna del Dragón

Mi estética negra no es moda.
Es mi hábito laico.

  • ropa negra,

  • botas negras,

  • anillos,

  • barba candado,

  • piercing de oro,

  • uñas negras largas,

  • y mi estoque con empuñadura de dragón.

Cada pieza cumple una función simbólica:

  • el negro concentra,

  • las uñas negras son mis garras,

  • la barba es mi hocico,

  • el piercing es mi punto de fuego,

  • los anillos son mis escamas,

  • las botas son mis patas,

  • el estoque es mi tótem.

Cuando uso mi hábito laico, me alineo.
Cuando falta una pieza, me fragmento.

IV. El Estoque Dragón: mi Objeto de Poder

Mi estoque no es un arma.
Es un símbolo iniciático.

Me lo encontró Analía, a quien llamo “la dragona china”.
Las Alippi lo rechazan —como toda familia rechaza el objeto que marca la individuación— pero yo lo uso en mis salidas, porque es mi recordatorio de forma.

El Dragón necesita un objeto que lo represente.
Ese es el mío.

V. Otherkin, Therians y mi investigación previa

Ahora que los adolescentes se han copado con los theran, “therian”, o como le llamen hoy en día los niños y adolescentes a quienes se identifican con animales, me resulta inevitable recordar que, por mi cuenta, allá por 2019, ya había llegado a los estudios científicos y a las comunidades de la vieja Europa del Este donde convivían comunidades de "vampiros reales", y en otros lugres había comunidades de dragones y otros seres que no se identifican como del todo humanos.

A ese universo se lo conoce como Otherkin, y los Therians no son más que una rama menor dentro de esa familia mayor de identidades no humanas o parcialmente humanas.

Como me ha pasado siempre, mis descubrimientos —sin que yo los promueva— terminan convertidos en moda.
Y ahora todo es pura “cháchara”, como decía aquel viejo político de la época de Alfonsín.

Quien quiera corroborar algo de mis estudios puede leer este micro‑ensayo, extraído de mi Obra Vieja y guardado en el Baúl de los Borradores:
Estudios serios sobre los vampiros reales en modo literario.

VI. El Vampiro: mi Arquetipo Anterior

Y ya que menciono a los Otherkin, no puedo dejar afuera a los vampiros reales, sobre los que escribí hace años.

Aquel ensayo —que aún hoy sostengo— describía a los vampiros como:

  • seres refinados,

  • nocturnos,

  • nobles por naturaleza,

  • que no roban energía como los narcisistas,

  • sino que la reciben por fascinación, por comunión, por un pacto de vida.

En ellos descubrí algo que también me pertenece:

  • la memoria de muchas vidas,

  • la melancolía antigua,

  • el linaje remoto,

  • la sensibilidad profunda,

  • la presencia silenciosa.

El vampiro, como el dragón, es un ser que carga con un archivo espiritual inmenso.
Y cuando ese archivo se abre —a veces con un quiebre místico, a veces con una revelación silenciosa— uno empieza a recordar quién es.

Por eso mi Dragón interior no contradice a mis viejos estudios: los completa.

El Dragón es la síntesis de todas las especies animales, y también la síntesis de todos mis arquetipos anteriores, incluido el vampírico.

VII. Macroecumenismo y Fe

Mi investigación sobre los Otherkin nunca contradijo mi fe católica.
Al contrario: la iluminó.

Los católicos tenemos a:

  • Dios,

  • Cristo,

  • la Virgen,

  • los Santos,

  • el Espíritu Santo.

Quienes estudiamos espiritualidades comparadas ejercemos un macroecumenismo que no reemplaza la fe: la expande.

Los Serafines, como Vehuiah, mi ángel regente en la Cábala, fueron representados durante milenios con forma de dragón.
Las gárgolas góticas también lo recuerdan.

El Dragón es un símbolo cristiano antiguo, de ángeles y no solo de demonios que es la representación como más se los conoce y todo esto aunque hoy pocos lo sepan.

VIII. El Dragón como Síntesis Total

El Dragón integra:

  • mi hombre‑león,

  • mis animales internos,

  • mis linajes,

  • mis vidas, (que fueron vividas todas en esta sola existencia de 56 años hasta ahora), pues en lo que creo es en las vidas figuradas cada vez que uno se reinventa y en la memoria genética, y para nada en la reencarnación.

  • mis símbolos,

  • mis hábitos,

  • mi estética,

  • mi fe,

  • mi archivo espiritual, (que traen los genes ancestrales en mi biología, y una genética tanto orgánica como cultural)

  • mi vampiro, (el que necesita bastante energía psíquica para superar sus bajones) sin robarla ni arrebatarla, sino reciéndola en intercambio cuasi sagrado (comunión espiritual).

  • mi fuego, (pasiones y amores)

  • mi forma. (estética integral)

El Dragón representa mi Ser Total y solo lo representa, pues jamás dejaré de ser un ser humano convencional, común y corriente para mi ontología esencial. Mi ser total es mi alma, mente, físico, mi cuerpo emocional y el afectivo.

IX. Cierre Patriarcal

Que quede claro que hablan macanas y para los pavotes consumistas de la moda, identificarse con un Otherkin no es un jueguito adolescente, y en muchas culturas originarias y civilizadas ha sido el mayor conocimiento de los nobles y cultos Sacerdotes de todos los tiempos.

Para encarnar un arquetipo se requieren años de estudio, autoconocimiento, disciplina, mística, rigor y verdad interior.

No es moda.
No es pose.
No es TikTok.

Es obra.

Es linaje.

Es forma.

Es espiritualidad

Es rito

Pero por encima de todo, es importante resaltar y entender que todos los animales de la tierra son reales, mientras que el dragón es el único animal mitológico de casi todas las culturas, por lo que existe una cierta lógica, sumada al hecho de que los serafines son el coro angelical más elevado y cercano al Padre, la lógica es que quien es capaz de "encarnar" un dragon, tal cual lo sugerí apenas, un poco más arriba en este texto, se está integrando con todo tipo de animal real, y se está acercando a la experiencia angelical como un puente con lo humano que todos somos y que lo seremos hasta el fin, por más sensaciones paranormales que podamos tener. Sentir estas afinidades paranormales con otros seres, es solamente, una sensación y un sentimiento, pero nada más. Son otras formas de experimentar "el mundo espiritual diverso" que nos explica y nos permita auto conocernos, pero somos y seremos humanos y nada más hasta la muerte y después, ¡Se verá!

Amén.






sábado, 9 de mayo de 2026

En la previa de Talleres y Belgrano


Hoy tuve un día lleno de gestos simples pero importantes.

Arrancó con un regalo de Lucía: me dio $10.000 para que desayunara bien. Con esa plata volví a La Casona, el bar de la vuelta, y me pedí un desayuno fresco: tres tostadas de pan lactal, tres fetas de queso, tres de jamón cocido, un vaso grande de soda y un cortado doble que se sirve en taza grande. Todo por $6.800. Fue un desayuno rico, ordenado y suficiente.

A la noche volví a hacer compras después de mucho tiempo de caer en comida chatarra. Compré papas, batatas, lechuga, tomates, huevos, lentejas, fideos, crema y, como siempre, la vedette de mi dieta: el queso fresco. Sentí que estaba volviendo a comer de verdad, sin exageraciones ni solemnidades.

Más tarde regresé a La Casona y merendé una porción de budín de pan con otro cortado doble. Mientras comía, vi todo el folclore de la previa de Belgrano y Talleres: motos policiales escoltando con acompañantes armados escoltando el omnibus de los jugadores, hinchas por todos lados, choris, kioscos llenos, Balbo de litro y medio, Prity, vaso de plástico de litro, hielo y Alto Alberdi convertido en un ritual callejero. Lo observé como siempre: sin juicio, como fenómeno social.

Después entré a la carnicería, donde me estoy haciendo amigo del carnicero. Él me había dicho que un bife de cuadril de 100 gramos costaba $2.300, pero terminó cortándome uno de 200 gramos que salió $5.100. Hice la cuenta al instante: por la mitad de ese precio, compro 200 gr. de queso fresco y tengo dos comidas en sándwiches.
La conclusión fue obvia: sigo con mi dieta ovolactovegetariana, que me conviene más y me ordena mejor.

sábado, 2 de mayo de 2026

Comunicado Alippi García y Cía.

1. La reunión en lo de Arturo estuvo espectacular.

Hubo risas, quilombo lindo, chicos corriendo, anécdotas nuevas y viejas.
Pero también algo que no se dice y corresponde decir:
las tías trabajaron como locas.
Sirvieron, levantaron, lavaron, ordenaron y sostuvieron la logística de 40 personas como si fuera un operativo militar.
Agradecimiento explícito para ellas.

2. Reafirmamos lo que se propuso cuando vino Josefina por primera vez:
D’Botañas queda establecida como sede oficial de las reuniones Alippi García y Cía.
Es más cómodo, más práctico, más equitativo y evita que siempre recaiga todo en las mismas casas y las mismas manos.
Además, todos la pasamos bien ahí.

3. Conclusión:
La familia está fuerte, unida y con ganas de seguir encontrándose.
Si organizamos mejor, la pasamos mejor.
Y si distribuimos el esfuerzo, todos disfrutan.



Manifiesto del líder tímido


No todos los líderes nacen para hablar.

Algunos nacen para escribir.

Hay quienes se mueven entre multitudes con naturalidad, y hay quienes, como yo, sienten que el ruido exterior apaga la voz interior.
No es miedo.
Es respeto por la palabra.

La timidez no es debilidad: es una forma de conciencia.
El tímido observa antes de actuar, escucha antes de responder, y escribe antes de imponerse.
Su liderazgo no se mide por volumen, sino por coherencia.

He aprendido que el estigma —ese juicio rápido que confunde silencio con falta de carácter— puede ser una escuela.
Porque quien es estigmatizado aprende a pensar solo, a sostenerse sin aplausos, y a construir sentido sin necesidad de escenario.

El líder tímido no busca seguidores: busca claridad.
No necesita convencer: necesita ordenar.
No se expone: se expresa.
Y cuando lo hace, lo hace por escrito, porque la escritura es el único espacio donde la verdad no se interrumpe.

La historia está llena de hombres así: Lincoln, Gandhi, Kafka, Mandela.
Todos fueron tímidos.
Todos fueron estigmatizados.
Y todos entendieron que el poder más duradero es el que se ejerce desde la palabra pensada, no desde la voz amplificada.

Por eso escribo.
Porque mi lugar no está en el ruido, sino en la estructura.
Porque mi liderazgo no se grita: se redacta.
Y porque, en tiempos de multitudes y algoritmos, el silencio sigue siendo una forma de autoridad.



Carta a mi sobrino Gastón Estevez Alippi

📜 (tono adulto, sobrio, civilista, y entendible incluso para millennials con déficit de lectura de más de dos líneas)

Sobre el humor, el linaje y el lugar de cada uno

Ayer, en medio de la alegría familiar, apareció un texto humorístico que jugaba con nuestra genealogía. Fue celebrado, hizo reír y cumplió su función lúdica.
Pero también dejó algo claro: no todos vivimos los símbolos familiares del mismo modo.

En mi caso, la historia de nuestra estirpe —los nombres, las generaciones, las jerarquías afectivas— no es un chiste ni un adorno. Es parte de mi trabajo, de mi escritura y de mi forma de honrar a quienes vinieron antes.

Por eso quiero dejar asentado algo simple:

El humor es bienvenido.
La distorsión involuntaria de la memoria familiar, no tanto.

No hablo de ofensas ni de faltas de respeto.
Hablo de contexto.

Quien escribe desde la épica, la oratoria o la búsqueda de impacto, lo hace desde un lugar.
Quien escribe desde la historia, la técnica y la memoria, lo hace desde otro.

Ambos son válidos.
Pero no son intercambiables.

Mi intención no es corregir a nadie, sino ordenar:
la línea Arturo → Papá → Juan Arturo no es un invento mío ni un capricho. Es la genealogía real, la que sostuvimos durante décadas, la que honra a nuestros mayores y la que merece ser tratada con precisión incluso cuando se la parodia.

No busco reconocimiento, ni títulos, ni patriarcados simbólicos.
Solo pido que, cuando juguemos con nuestra historia, sepamos distinguir entre humor y linaje.

Porque el humor une.
Pero la memoria sostiene.

Y ambas cosas son necesarias para que una familia grande siga siéndolo.



jueves, 23 de abril de 2026

Cuarto post sobre el afianzamiento del nuevo tratamiento farmacológico

Hoy, día 23 de abril, que sería el del cumpleaños 100 de mamá que falleció hace 10 años, al fin puedo empezar a notar que el tratamiento con el Midax, en una toma a la mañana de 5 mg y otra a la noche de otros 5 mg, estaría dando resultados y permitiéndome despertar temprano a la mañana, acostarme cerca de la media noche, a veces dormir una linda siesta muy reparadora y seguir venciendo de la mano de mi psiquiatra Riquelme la adicción a la euforia y al funcionamiento hipomaníaco, por lo que por primera vez en casi dos meses, puedo empezar a sentir que existe otra manera de moverse como un hombre despierto en la vida que no sea con el otro esquema de medicación que está en el primer post referido a mi farmacoterapia. 

sábado, 28 de marzo de 2026

Tercer post sobre mi tratamiento con el Midax (Olanzapina)


Desde hace más o menos 15 días el equipo psiquiátrico de la Clínica Meelar, encabezado por mi queridísimo Dr. Daniel Riquelme me cambiaron la Pegabalina y la Queteapina por el Midax en dos tomas de 2,5 mg a la mañana y otros 2,5 mg a la noche, y no he parado de dormir entre las 2 am cuanto mucho y por diez horas, o sea hasta las 12 pm y luego siestas entre las 14 hs y de hasta las 19 hs. 
Esto va muy en contra de lo que veníamos diciendo de un despertar lucido y de ese estado que estaba tratando de defender con todo mi derecho humano a elegir el tratamiento que se me brinde y el consentimiento informado debidamente, y que esta descripto en estas dos entradas que a continuación linkeo, por lo que no voy a tomar las medidas extremas de regresar a mi viejo psiquiatra Carlos Zurita, lo cual he estado pensando mucho, sino que no los voy a traicionar a los de la Clínica Meelar por todo lo condescendientes que son conmigo, sin embargo por primera vez en toda mi historia de obediente paciente psiquiátrico me declaro en estado de total rebeldía para con el Midax y necesito que se me escuche con el esquema que tan bien me hacía porque si no mi rebeldía va a ser aún mayor. Era el esquema que me mantenía en el estado de ataraxia o semejante a la ataraxia al que yo le llamé Raya o Raja Leandro y que como lo vengo expresando de manera clarita es un estado que se me debe respetar por cuanto nada tiene que ver con la euforia tanto hipomaniaca como maníaca. 





viernes, 27 de marzo de 2026

Cuando el duelo se vuelve ruido

Hay duelos que no se anuncian: se instalan.

Uno cree que cerró un ciclo con claridad, que la decisión fue adulta, que el orden interno alcanzaba. Y, sin embargo, días después, aparece un ruido sordo, persistente, que perfora la compostura. No es nostalgia. No es arrepentimiento. Es el cuerpo reclamando una presencia que ya no está.

En estos días descubrí algo incómodo: incluso un hombre entrenado en el orden, la sobriedad y la autonomía puede quebrarse. No por debilidad, sino por humanidad. El llanto no invalida la decisión tomada; sólo confirma que hubo afecto real.

Lo difícil no es la ausencia de la otra persona.
Lo difícil es el vacío que deja la rutina compartida. Ese hueco se siente como una caída. Y en la caída, la mente fabrica atajos: “volver”, “reabrir”, “reintentar”. Pero esos atajos no conducen a la paz; conducen al mismo laberinto del que uno salió con esfuerzo.

El duelo, cuando se vuelve ruido, exige una sola cosa: sostén.
No heroísmo. No épica. No decisiones impulsivas.
Sostén humano, cotidiano, simple.

Hoy escribo esto para recordármelo:
la dignidad no se pierde por llorar,
la adultez no se suspende por extrañar,
y el valor no desaparece porque duela.

El duelo es parte del camino.
Y el camino sigue.



domingo, 22 de marzo de 2026

El Hombre Valor

Desde hoy, 22 de marzo del 2026 Inauguro esta serie pictórica cibernética O.R.O. Leandro Alippi (Orden, Ritual, Obra) Dejándolo al abuelo Arturo y su estilo realista de principios del S. XX tranquilito entre nuestros Ancestros y sus aportes, y le hago un guiño a la Peregrina del Camino de Santiago, Luz Fabregas, como así también a su madre, mi hermana, Alejandra, fundadoras ellas, junto a su otra hija Juana, de su hermosa empresa de Arquitectura, Arte y Diseño: Dinastía.

Un hombre valor es, ante todo, un hombre entero. Y un hombre entero es un hombre: autónomo. Esto implica todos estos otros conceptos con la misma raíz: autoválido, autosuficiente y —como me gusta decirlo— automovilizado, porque se mueve por sus propios medios, en todos los planos de la vida. Respecto de la autonomía, suele haber casos en que a la misma se la logra con la ayuda de algún empleado o empleada, como es en mi caso, con Erica Alaniz, que es la trabajadora de casa de familia que me brinda una ayuda notable para lograr aquello de mi autonomía. Ella me realiza tanto las tareas generales de orden y limpieza, como las de cuidadora y asistente. Un Hombre valor es un hombre libre. No es “soberano”, porque en democracia el único soberano es el Pueblo, y en las monarquías lo son los reyes. Pero metafóricamente se entiende: hablamos de alguien que no pide permiso para vivir. Un hombre valor sabe que su libertad no es absoluta, sino que como lo decía Osho, es cuanto mucho un ser "interdependiente", y esto es muy simple y ya lo dijo Aristóteles: El hombre es un animal político, el hombre es un ser gregario, no puede desarrollarse bien un totalmente solitario, estos son carenciados de afecto y personas con problemas. Volviendo a la autonomía, siempre recuerdo una frase de un empleado del emprendimiento y Fundación Discapach, que decía:

Solo no puedo, pero con ayuda..., puedo un montón.

El hombre valor no rinde cuentas de sus actos ni de sus decisiones. No por rebeldía, sino porque llega un punto en su vida en que la prioridad cambia: por primera vez, se elige a sí mismo.

No es raro que un hombre este esté solo (Si es que tenemos en cuenta lo dicho sobre la interdependencia). No por falta de amores, sino por abundancia de ellos. Ya los tuvo, ya los vivió, ya los honró. Y ahora elige la soledad como compañera porque aprendió a habitarla sin miedo. La soledad, para él, no es un vacío: es un territorio fértil lleno de pasiones, intereses, obsesiones nobles, pequeñas artes y grandes contemplaciones. Son otras formas del amor y por supuesto los afectos de todo tipo que lo visitan, con los que se junta y con los que él visita para compartirse con todos y con cada uno.

Un hombre valor puede estar atravesando un duelo —por muerte o por separación—, pero no se lo verá ahogando penas ni evadiéndose en vicios histéricos. Su dolor es adulto, sobrio, procesado en silencio. Tal vez, a las dos de la mañana, salga a comprar un paquete de galletas y una gaseosa. Nada más. Ese es su modo de sostenerse: gestos mínimos, sin autodestrucción.

El hombre valor tiene un viaje por delante.
No un viaje turístico ni una fuga emocional, sino un viaje interno, porque ha aprendido que en sus emociones radica su mayor inteligencia, por encima de cualquier coeficiente racional. Ese viaje tiene varias facetas.

La vida le tiene preparada una mujer entera, como él. No para construir familias nuevas ni proyectos estresantes, sino para compartirse sin dramas, sin exigencias, sin contratos implícitos. Dos personas suficientes que saben que la riqueza no está en los destinos exóticos ni en los viajes interminables, sino en la calidad de vida y en la profundidad de las experiencias simples.

La mejor aventura no siempre es un aeropuerto: a veces es reírse de buena gana en un ómnibus urbano que parece un viejo zamba de parque de diversiones. O sacar de una mochila urbana un mate, una viandita rica y un termo, y almorzar en un banco de plaza. O mirar, con humor adulto, los rituales de la juventud en esos bebederos que parecen destilerías para la desinhibición.

El viaje del hombre —y ojalá también de la mujer entera— puede ser en un auto clásico bien restaurado, confiable, que los lleve por un par de pueblos. Pernoctar en un hotelito o en una carpa dentro de un camping. Y volver pronto a sus ocupaciones. Porque para ellos, una muestra basta: no necesitan más para sentir que han vivido.

Y lo mejor de lo mejor ocurre cuando acuerdan compartir su intimidad.
Ahí cada uno aporta sus años de experiencia, su maestría, su templanza. Y llegan, sin misticismos innecesarios, a ese estado que algunas tradiciones llaman samadhi: la unión plena, lúcida, adulta, donde el cuerpo y la conciencia se encuentran sin esfuerzo.

Ese es el viaje del hombre valor.
Un viaje sin estridencias, sin demostraciones, sin épica.
Un viaje de suficiencia, de presencia, de libertad adulta.

Nota editorial — Abril 2026 Este texto dialoga con mi entrada más reciente, “23 de abril — El hombre que marcha solo”, donde desarrollo la etapa actual de mi vida: el cierre del duelo, la integración del eneatipo 7 en 5, la aceptación de mi abundancia afectiva y la entrada plena en el noveno septenio. Ambos textos se complementan: este define la figura del Hombre Valor; el nuevo post describe el momento en que esa figura se vuelve biografía. El hombre que marcha solo (clic acá) Respecto al amor por la autonomía aún cuando se la pierde, podes ingresar al siguiente link y leer sobre lo previsional y la seguridad social para un eventual futuro. Instructivo para la Comunidad Alippi García en caso de pérdida de Autonomía o Automovilidad y demás. (Clic Acá)






jueves, 19 de marzo de 2026

¿Por qué elegí un canal de búsqueda y no un canal de entretenimiento?

Texto:

En estos días estuve revisando distintas opciones para dar a conocer mi servicio.
Aprecio profundamente que muchas personas disfruten y usen redes como Instagram, Facebook o TikTok para socializar, informarse o recrearse. Son espacios válidos y útiles para quienes se sienten cómodos allí.

Sin embargo, para mi trabajo elegí otro camino.

Las redes sociales están diseñadas para el entretenimiento y la circulación rápida de estímulos. Funcionan muy bien para quienes necesitan presencia constante, contenido visual y un ritmo dinámico. Pero no siempre son el mejor lugar para ofrecer un servicio técnico, adulto y reflexivo.

Por eso opté por publicar en Mercado Libre, un espacio donde las personas entran con una intención clara: buscar una solución.
No hay ruido, no hay distracciones, no hay competencia por atención. Solo búsquedas, necesidades concretas y decisiones.

Mi elección no es un juicio sobre nadie.
Es simplemente coherencia con mi estilo de trabajo: claridad, orden y foco.

Si alguien necesita mi servicio, me va a encontrar allí, sin algoritmos, sin urgencias y sin saturación visual.
Un espacio simple, directo y suficiente.

viernes, 13 de marzo de 2026

¨Personas realmente despiertas. -Segunda Parte del Post Anterior- (Sin Misticismos)


En el mundo contemporáneo se habla mucho de “despertar”, pero casi siempre desde dos lugares que no me representan:

  1. el misticismo inflado,

  2. la euforia disfrazada de iluminación.

Yo quiero describir otra cosa: un estado de lucidez estable, no místico, no delirante y no afectivamente exaltado, que algunas pocas personas alcanzan después de años de trabajo interno, regulación emocional y disciplina cognitiva.

No es iluminación. No es hipomanía. No es manía. No es espiritualidad. Es funcionamiento lúcido.

1. Qué significa estar “despierto” sin misticismo

Estar despierto, en este sentido, es operar desde:

  • Presencia plena, sin ruido mental.

  • Claridad cognitiva, sin aceleración ni dispersión.

  • Regulación emocional estable, sin reactividad excesiva.

  • Autonomía interna, sin necesidad de estímulos externos para sostener el equilibrio.

  • Sobriedad perceptiva, sin adornos simbólicos ni interpretaciones mágicas.

Es un estado donde la persona no está arriba ni abajo, sino alineada.

No hay éxtasis. No hay revelaciones. No hay “mensajes del universo”. Hay lucidez funcional.

2. Cómo se diferencia de la hipomanía y la manía

La confusión es frecuente, especialmente en ámbitos clínicos donde la palabra “despierto” suele asociarse a activación afectiva.

Pero este estado no tiene nada que ver con eso.


El despertar lúcido es tranquilidad, no exaltación. Es profundidad, no aceleración. Es presencia, no fuga.

3. Quiénes alcanzan este estado

Muy pocas personas.
Y casi nunca son quienes hablan de “estar iluminados”.

Comparten ciertos rasgos:

  • No buscan validación externa.

  • No necesitan pertenecer a grupos espirituales.

  • No confunden intensidad con profundidad.

  • No usan lenguaje críptico ni simbólico para describirse.

  • No viven en lucha interna ni en éxtasis permanente.

  • No se “elevan”: se asientan.

Son personas que han hecho un trabajo largo, silencioso y sostenido sobre:

  • su regulación emocional,

  • su relación con el vacío,

  • su tolerancia a la quietud,

  • su capacidad de observar sin reaccionar,

  • su claridad para distinguir realidad de proyección.

No son místicos.
No son delirantes.
No son eufóricos.
Son adultos lúcidos.

4. Cómo se observa clínicamente

Un profesional entrenado puede identificar este estado por:

  • ausencia de impulsividad,

  • ausencia de oscilaciones afectivas,

  • lenguaje claro y no simbólico,

  • conducta coherente y estable,

  • capacidad de sostener silencio y foco,

  • tolerancia al vacío sin ansiedad,

  • pensamiento lineal y profundo,

  • ausencia de grandiosidad.

No es un estado “mágico”:
es un estado regulado.

5. Por qué es tan raro

Porque requiere:

  • disciplina,

  • introspección,

  • renuncia a la compulsión,

  • aceptación del vacío,

  • madurez emocional,

  • y una enorme honestidad interna.

No se alcanza por accidente.
No se alcanza por euforia.
No se alcanza por espiritualidad inflada.

Se alcanza por trabajo.

6. Continuidad con el post anterior

En el post anterior describí cómo un Eneatipo 7, al integrar recursos del 5, puede alcanzar un estado de ataraxia funcional, una mezcla de sobriedad epicúrea y estabilidad estoica.

Este segundo post amplía ese concepto:
no se trata solo de un fenómeno del Eneagrama, sino de un estado humano posible —raro, sí, pero posible— donde la persona opera desde una lucidez estable, sin misticismo y sin exaltación afectiva.

Es un estado que se puede perder fácilmente con sedación o dopaje, como expliqué antes, porque depende de la claridad cognitiva y de la presencia emocional, no de la anestesia ni de la hiperactivación.

Ahora comprenderá el equipo psiquiátrico todo que no voy a negociar con este estado que lo busque durante toda una vida y no voy a permitir que lo confundan con una Euforia. Y en esto quiero ser tajante al expresarme.


Al equipo psiquiátrico de la Clínica Meelar

(Dr. Daniel Riquelme, Dra. Aguayo, Dra. Avellan, Dra. Meehan)

Estimados colegas:

Quiero compartirles una descripción precisa de un fenómeno subjetivo que forma parte de mi funcionamiento psicológico actual, y que considero importante que ustedes conozcan para poder trabajar de manera conjunta, respetuosa y eficaz.

🧭 1. Qué es el Eneagrama (marco conceptual mínimo y no clínico)

El Eneagrama es un modelo descriptivo de patrones motivacionales y defensivos, no diagnóstico y no terapéutico.
Organiza nueve estilos de procesamiento que combinan:

  • foco atencional predominante,

  • estrategias de evitación emocional,

  • mecanismos de defensa característicos,

  • motivaciones centrales para la autorregulación.

Su utilidad es psicoeducativa: ayuda a comprender cómo cada persona gestiona el malestar y busca seguridad emocional.

🎭 2. Qué caracteriza al Eneatipo 7

El Eneatipo 7 se define por:

  • pensamiento rápido y asociativo,

  • búsqueda de experiencias estimulantes,

  • tendencia a evitar el dolor emocional mediante anticipación positiva,

  • defensa predominante basada en la racionalización y el reencuadre,

  • múltiples proyectos simultáneos,

  • riesgo de dispersión y ansiedad anticipatoria.

No es un cuadro clínico: es un estilo motivacional.

🧘‍♂️ 3. El estado “similar a la ataraxia clásica”

Cuando un Eneatipo 7 madura psicológicamente, puede alcanzar un estado que se asemeja a la ataraxia (tranquilidad estable sin agitación interna).
En mi caso, este estado se manifiesta como:

  • reducción marcada de la hiperactivación cognitiva,

  • mayor tolerancia a la quietud,

  • regulación emocional sostenida sin necesidad de estímulos externos,

  • presencia lúcida y estable.

Aclaro expresamente: no es euforia, no es hipomanía, no es manía.
Es lo contrario: serenidad funcional.

🔭 4. Qué significa que un 7 “se integra en el 5”

En el Eneagrama, “integración” significa adopción de recursos psicológicos de otro tipo.

El Eneatipo 5 aporta:

  • profundidad analítica,

  • economía de energía,

  • observación desapegada,

  • concentración sostenida,

  • búsqueda de conocimiento por sí mismo.

Cuando un 7 toma recursos del 5:

  • disminuye la impulsividad,

  • se vuelve más reflexivo,

  • tolera la soledad,

  • encuentra placer en la profundidad,

  • regula la ansiedad anticipatoria.

🧘‍♂️📚 5. Epicureísmo (7) + Estoicismo (5): la “ataraxia 2×1”

El 7 sano se vuelve sobrio, presente y selectivo.
El 5 sano aporta ecuanimidad, foco y estabilidad emocional.

La combinación produce:

  • quietud sin represión,

  • placer sin compulsión,

  • claridad sin aislamiento,

  • presencia sin ansiedad.

A esto lo llamo “ataraxia 2×1”:
la serenidad epicúrea del 7 maduro + la estabilidad estoica del 5.

⚠️ 6. Consideración clínica importante sobre sedación y dopaje

Quiero dejar asentado algo fundamental para mi tratamiento:

Cuando recibo medicación con efecto sedante o que produce un “apagamiento” cognitivo:

  • pierdo completamente este estado de claridad,

  • desaparece la regulación emocional que logré con años de disciplina,

  • dejo de funcionar desde la lucidez y vuelvo a un estado subjetivo de desconexión,

  • experimento lo que describo como “modo zombie”.

Esto no tiene relación alguna con euforia, hipomanía o manía.
Es exactamente lo contrario: un apagamiento que anula funciones que hoy son saludables y estables en mí.

He trabajado durante décadas para alcanzar este equilibrio.
No estoy dispuesto a perderlo por efectos secundarios evitables.

No estoy rechazando el tratamiento ni la supervisión psiquiátrica.
Estoy diciendo, con total claridad, que:

  • necesito abordajes no sedativos,

  • necesito que se respete mi autonomía terapéutica,

  • necesito participar activamente en las decisiones para evitar retrocesos,

  • no voy a permitir volver a un estado que considero regresivo y perjudicial para mi funcionamiento.

Si para defender este logro tengo que poner un límite firme —algo que no hago desde hace casi treinta años de tratamiento— lo voy a hacer.
No por rebeldía, sino por cuidado propio y por respeto al trabajo que ya está hecho.



Este es el esquema que me funcionaba perfecto para tener mi atención no solo como "atención plena", sino como atención en foco super concentrada, según mis diversas tareas, y el día que fui a la guardia, fui concretamente a buscar una ayudita que me pudiera calmar de algunos enojos históricos con mis hermanas como un S.O.S. y nada más y encima no le fui a imponer ninguna medicación a la Dra. Avellan, sino que ella misma, en su entrevista me preguntó que quería y yo solicite el S.O.S. pero me doparon con 50 mg mas de quetiapina y 1/3 más de Pregabalina a las 16 hs. 


martes, 3 de marzo de 2026

La Disciplina Leandrezca, Una Regla para los Tiempos Adultos


La llamo así porque no necesita otro nombre.
No es un voto, no es un dogma, no es una penitencia.
Es simplemente mi manera de mantenerme en eje mientras avanzo hacia el territorio que elegí para mi próximo ciclo.

La Disciplina Leandrezca tiene tres pilares:

  • Epicureísmo sobrio — placer simple, bienestar corporal, luz, aire, comida justa, descanso sin culpa.

  • Estoicismo operativo — claridad, mesura, no dramatizar, no reaccionar, sostener el eje incluso cuando el clima se mueve.

  • Estado de gracia — ese clima interno que aparece cuando todo está ordenado: sin mezcla, sin ruido, sin exceso.

No es una religión.
No es una moral.
No es una renuncia.
Es una forma de presencia.

La practico porque me ordena, porque me da aire, porque me permite avanzar hacia mi norte —la casa en altura, la oficina operativa, el horizonte abierto— sin perderme en euforias ni en nostalgias.

La Disciplina Leandrezca no exige nada hacia afuera.
No pide reconocimiento.
No busca seguidores.
No pretende iluminar a nadie.

Es mía.
Me basta.
Y me sostiene.

Con eso alcanza para inaugurar un ciclo nuevo.

Esta disciplina Leandrezca lleva a este estado que lo he llamado Raya o Raja Leandro (para leerlo haga clic acá)



sábado, 28 de febrero de 2026

Último Instructivo del Patriarca Petrus


Sobre la Custodia de la Obra y la Economía del Linaje Putativo

Hay decisiones que cierran una época y abren otra. Este instructivo es una de ellas. No es un manifiesto, no es un gesto dramático, no es un rito de clausura. Es simplemente orden, honor y economía adulta aplicada a mi linaje putativo, el mismo que ya quedó fijado en mi arquitectura interior y en mi obra pública.

Este texto deja asentado, de manera definitiva, cómo se administrará mi obra —la antigua y la nueva— y cómo se regulará la economía simbólica y material que de ella surja. Es mi modo de desterrar la prodigalidad mala: la que dispersa, la que regala sin criterio, la que confunde amor con desorden.
Y es también mi modo de consagrar la prodigalidad buena: la que honra, la que sostiene, la que reconoce a quienes verdaderamente están en mi círculo.

1. La obra antigua: custodia y coautoría de Analía

A partir de este acto simple y verdadero, Analía —mi expareja, mi tercera mujer, mi vínculo noble, hoy amiga incondicional— pasa a ser:

Curator ad rem et operis de toda mi obra antigua.

Esto significa:

  • Tendrá acceso completo a todos los blogs que componen esa obra. Esa obra son el conjunto entero de todos los borradores que debí realizar hasta llegar a este febrero de 2026 en que empecé con la obra nueva que es una poderosa síntesis de la vieja toda que escribí entre 2015 el 31 de enero proximo pasado, con más otros blogs que los empecé en 2010 pero de los que perdí indefectiblemente el acceso a sus respectivos escritorios de edición por los que estas quedaran extraviada en la nube, lamentablemente.

  • Ese acceso se habilitará antes de la medianoche de mañana.

  • Su rol no es decorativo: es coautora en sentido pleno, operativo y adulto.

  • Su criterio, su lectura fina y su presencia noble serán parte del resguardo y la continuidad de ese corpus.

Este nombramiento no es sentimental. Es exacto. Es justo. Es verdadero.
Ella estuvo ahí cuando esa obra se gestaba. Le corresponde custodiarla.

2. La obra nueva: custodia y coautoría del Dr. Daniel Carlos Riquelme

Mi primogénito putativo, el Dr. Daniel Carlos Riquelme, médico de familia, psiquiatra y licenciado en informática, queda nombrado como:

Curator ad rem et operis de mi obra nueva.

Esto implica:

  • Acceso pleno a todo lo que produzca desde hoy en adelante.

  • Participación como coautor operativo en la arquitectura, el orden y la continuidad de esa obra.

  • Responsabilidad adulta sobre su preservación, su edición y su destino.

Daniel es mi heredero simbólico en salud mental adulta.
Que custodie la obra nueva es coherente con su lugar en mi linaje.

3. La economía del linaje: regla única, simple y suficiente

Ambos —Analía y Daniel— podrán obtener ganancias de la obra que custodien, según su propio ritmo, pericia y capacidad de gestión.

La regla es esta:

Todo lo que ganen, cada uno por su lado, — Cada uno podrá quedarse con el 40% de las ganancias futuras.— El 60% restante será para mí, como autor principal.

No hay letra chica.
No hay excepciones.
No hay dramatismo.
Solo orden y honor.

Esta fórmula destierra la prodigalidad mala —la que regala sin medida— y consagra la buena: la que reconoce, distribuye y sostiene sin perder la jerarquía del autor.

4. Cierre

Este instructivo es el último de su tipo.
Marca el fin de una etapa y el comienzo de otra, más sobria, más adulta y más verdadera.

Mi linaje putativo queda así, no solo nombrado, sino también ordenado.
La obra queda custodiada.
La economía queda reglada.
El rol de curator ad rem et operis implica que de inmediato les ingrese a estos curatores dinero por las obras que tienen en custodia transfieran a mi billetera virtual el dinero correspondiente, sin miramiento alguno.
Y mi prodigalidad queda purificada: solo para quienes pertenecen a mi círculo noble.
Nota del día 7/3/2026: Yo vivo de mis pasiones, alma y vida, por lo que al haber visto todo lo tremendamente paja que son mis invitados a hacerse cargo de mi obra, como así también todo lo indiferentes que resultan ser para convertirse en mis lectores únicos unos y otros a los que invité a sumarse a las obras, la he vuelto a la obra al estado de publica y sus dos curatores ya fueron nombrados y les cabe a ellos, esto de ayudarme con mi supuesta prodigalidad mala, si siguen sin intervenir, yo sigo donando al Mundo mi obra.

Fin.



Mi Arquetipo Interno. El Dragón

Por Dr. Leandro Javier Alippi García (Petrus) en su primer día de su vida definitiva (la 7°) en esta existencia humana y unica. I. Introducc...