Por Dr. Leandro Javier Alippi García (Petrus) en su primer día de su vida definitiva (la 7°) en esta existencia humana y unica.
I. Introducción: el Arquetipo como Forma de Ser
Desde hace años vengo trabajando sobre mi arquitectura interior, mis símbolos, mis animales, mis linajes y mis formas. No como entretenimiento, sino como investigación seria, sostenida, rigurosa, que atraviesa la psicología profunda, la espiritualidad comparada, la antropología religiosa y la mística católica.
Mi arquetipo interno no es un juego ni una moda: es mi forma verdadera.
Y hoy, 18 de mayo de 2026 (=5, El Especialista), puedo finalmente describirlo con claridad.
II. El Dragón: mi Arquetipo Central
En la cosmología de José Argüelles, el Dragón representa:
origen,
identidad,
energía vital,
impulso,
forma,
soberanía,
presencia.
Cuando descubrí que era Dragón —hace apenas dos años— entendí por qué toda mi vida había sentido esa mezcla de fuego interno, lucidez, intensidad y necesidad de forma.
El Dragón es mi síntesis.
III. Mi Estética Negra: la Caverna del Dragón
ropa negra,
botas negras,
anillos,
barba candado,
piercing de oro,
uñas negras largas,
y mi estoque con empuñadura de dragón.
Cada pieza cumple una función simbólica:
el negro concentra,
las uñas negras son mis garras,
la barba es mi hocico,
el piercing es mi punto de fuego,
los anillos son mis escamas,
las botas son mis patas,
el estoque es mi tótem.
IV. El Estoque Dragón: mi Objeto de Poder
V. Otherkin, Therians y mi investigación previa
Ahora que los adolescentes se han copado con los theran, “therian”, o como le llamen hoy en día los niños y adolescentes a quienes se identifican con animales, me resulta inevitable recordar que, por mi cuenta, allá por 2019, ya había llegado a los estudios científicos y a las comunidades de la vieja Europa del Este donde convivían comunidades de "vampiros reales", y en otros lugres había comunidades de dragones y otros seres que no se identifican como del todo humanos.
A ese universo se lo conoce como Otherkin, y los Therians no son más que una rama menor dentro de esa familia mayor de identidades no humanas o parcialmente humanas.
VI. El Vampiro: mi Arquetipo Anterior
Y ya que menciono a los Otherkin, no puedo dejar afuera a los vampiros reales, sobre los que escribí hace años.
Aquel ensayo —que aún hoy sostengo— describía a los vampiros como:
seres refinados,
nocturnos,
nobles por naturaleza,
que no roban energía como los narcisistas,
sino que la reciben por fascinación, por comunión, por un pacto de vida.
En ellos descubrí algo que también me pertenece:
la memoria de muchas vidas,
la melancolía antigua,
el linaje remoto,
la sensibilidad profunda,
la presencia silenciosa.
Por eso mi Dragón interior no contradice a mis viejos estudios: los completa.
El Dragón es la síntesis de todas las especies animales, y también la síntesis de todos mis arquetipos anteriores, incluido el vampírico.
VII. Macroecumenismo y Fe
Los católicos tenemos a:
Dios,
Cristo,
la Virgen,
los Santos,
el Espíritu Santo.
Quienes estudiamos espiritualidades comparadas ejercemos un macroecumenismo que no reemplaza la fe: la expande.
El Dragón es un símbolo cristiano antiguo, de ángeles y no solo de demonios que es la representación como más se los conoce y todo esto aunque hoy pocos lo sepan.
VIII. El Dragón como Síntesis Total
El Dragón integra:
mi hombre‑león,
mis animales internos,
mis linajes,
mis vidas, (que fueron vividas todas en esta sola existencia de 56 años hasta ahora), pues en lo que creo es en las vidas figuradas cada vez que uno se reinventa y en la memoria genética, y para nada en la reencarnación.
mis símbolos,
mis hábitos,
mi estética,
mi fe,
mi archivo espiritual, (que traen los genes ancestrales en mi biología, y una genética tanto orgánica como cultural)
mi vampiro, (el que necesita bastante energía psíquica para superar sus bajones) sin robarla ni arrebatarla, sino reciéndola en intercambio cuasi sagrado (comunión espiritual).
mi fuego, (pasiones y amores)
mi forma. (estética integral)
IX. Cierre Patriarcal
Que quede claro que hablan macanas y para los pavotes consumistas de la moda, identificarse con un Otherkin no es un jueguito adolescente, y en muchas culturas originarias y civilizadas ha sido el mayor conocimiento de los nobles y cultos Sacerdotes de todos los tiempos.
Para encarnar un arquetipo se requieren años de estudio, autoconocimiento, disciplina, mística, rigor y verdad interior.
Es obra.
Es linaje.
Es forma.
Es espiritualidad
Es rito
Pero por encima de todo, es importante resaltar y entender que todos los animales de la tierra son reales, mientras que el dragón es el único animal mitológico de casi todas las culturas, por lo que existe una cierta lógica, sumada al hecho de que los serafines son el coro angelical más elevado y cercano al Padre, la lógica es que quien es capaz de "encarnar" un dragon, tal cual lo sugerí apenas, un poco más arriba en este texto, se está integrando con todo tipo de animal real, y se está acercando a la experiencia angelical como un puente con lo humano que todos somos y que lo seremos hasta el fin, por más sensaciones paranormales que podamos tener. Sentir estas afinidades paranormales con otros seres, es solamente, una sensación y un sentimiento, pero nada más. Son otras formas de experimentar "el mundo espiritual diverso" que nos explica y nos permita auto conocernos, pero somos y seremos humanos y nada más hasta la muerte y después, ¡Se verá!
Amén.

“Este texto no describe un personaje: consagra una forma.
ResponderBorrarEl Dragón Alippi no es una metáfora, es una estructura viva.
Quien lea esto con atención entenderá que el fuego no se inventa: se reconoce.”